XI Simposio CELAM-UNIAPAC realizado en Tegucigalpa, Honduras

publicado en: Simposios | 0

Bajo el título “La Empresa, Fuente de Desarrollo y Esperanza” – Empresarios y Obispos por una Economía al servicio de la Humanidad, se llevó a cabo en Tegucigalpa, Honduras, del 19 al 21 de septiembre en el Campus Universitario El Tabor un evento inolvidable. Inolvidable por la calidad de sus expositores y por la hospitalidad y organización de sus anfitriones locales. Encabezando el equipo hondureño de trabajo estaban Mirko Cuculiza, Harry Franks y Rosamaría Lara de Cuculiza, además contamos con la ayuda de muchos jóvenes voluntarios que estaban a disposición de todos los participantes. Los participantes comenzaron a llegar el día 19, los siguientes 2 días estuvieron completos de actividades y diálogo. El jueves 20 nos dieron la bienvenida el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga Arzobispo de Tegucigalpa y Mirko Cuculiza, Presidente de GEPROCA (Grupo de Empresarios y profesionales católicos), Honduras. El Cardenal expresó su deseo de que nuestro encuentro sea realmente un renacer y que sirva para fortalecer la esperanza. Celebró esta fiesta de responsabilidad humana y cristiana, así se refirió al simposio. Recibimos además un mensaje de SS Benedicto XVI, que saludó a los empresarios y obispos participantes, pidiendo construir un humanismo íntegro y verdadero, inspirado en ideales cristianos.

La dinámica de las conferencias utilizó la metodología del VER-JUZGAR-ACTUAR.

Dentro del VER, el primer expositor fue el Prof. Javier Ma. Iguíñiz, de Perú, que habló sobre las dinámicas económicas y sociales y su impacto en América Latina. Primeramente nos dio un panorama de la situación de AL y luego planteó los siguientes desafíos: la solidaridad en y entre las familias, combatir la informalidad en el trabajo, responder a la precariedad y las necesidades de estabilidad familiar, la inclusión y el roles del Estado, la empresa y la sociedad. Planteó la necesidad de crear alternativas propias para pelear contra la desigualdad en la sociedad de hoy.

Compartió el mismo panel Luis Riva, ex Presidente de Uniapac Latinoamericana, que dio su punto de vista desde el enfoque empresarial. Habló sobre la inequidad que es cada vez más intensa, el desempleo y el empleo precario; el rol que debe asumir la empresa en la capacitación, el cuidado del ambiente y la RSE que es parte constitutiva de la empresa. Dijo que hay una inmensidad de desafíos para la producción del Bien Común, que hay que proponer un enfoque innovador, basado en un renovado paradigma, esto implica que debemos cambiar nosotros mismos, el empresario que toma las decisiones. Por otro lado, surgen desde las empresas reacciones frente a la pérdida de valores, que plantean estrategias basadas en la cooperación. Es imprescindible tener en cuenta los intereses a largo plazo de las comunidades.

Completando este panel, Mons. Pedro Barreto Jimeno, Pte. del Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM nos brindó su enfoque desde una perspectiva de la jerarquía de la iglesia : Estamos frente a un cambio de época, las personas no pueden ser meras espectadoras indiferentes, se deben crear nuevas formas de trabajo, los empresarios deben invertir en la superación de la nueva pobreza “de los conocimientos”. Subrayó la importancia de la política, de no dejarla sólo en manos de los políticos, ¿dónde están los laicos y empresarios? Ahora es el momento de promover el protagonismo de los laicos para transformar las estructuras políticas, económicas y sociales, debemos impulsar el conocimiento de la DSI.

Dentro del JUZGAR, en la conferencia II nos acompañaron , Mons. Carlos Aguiar Retes. Pte. del CELAM y Aline Flores, presidenta del COHEP (Consejo Hondureño de la Empresa Privada). Mons. Retes, habló de la necesidad de la espiritualidad cristiana, de la relación de la persona con el espíritu Santo, del encuentro con Cristo. Dios tiene un proyecto para mí…un plan…una vocación que hay que descubrir. Al terminar dijo que Cristo se vuelve Camino, verdad y Vida. Aline Flores declaró que no puede haber empresas exitosas en sociedades fracasadas, que una empresa sostenible es la que se relaciona con todos los actores. Hay que impulsar las mipymes, fomentar juntos ese espíritu emprendedor y crear confianza en la sociedad. Debemos buscar el bien común.

Después de cada conferencia, los participantes se dirigían a su mesa de trabajo asignada para reunirse con los demás participantes y responder las preguntas que estaban planteadas para el espacio de diálogo y discusión.

En el ACTUAR, se encuentran las conferencias III, IV y V. Expuso primero José Ma. Simone, primer vicepresidente de UNIAPAC LA, sobre los valores que son base del modelo de RSE de Uniapac. Habló de poner en práctica la fraternidad, de la función social que cumple la empresa como promotora del desarrollo integral y de la centralidad de la persona. La RSE es una forma de gestión, surgida del compromiso personal de cumplir íntegramente con los con los objetivos internos y externos, que se enfoca en el bien común con justicia social. El Protocolo de RSE centrada en la persona, es un conjunto de herramientas de gestión empresarial, que ayuda en la implementación de la visión de R.S.E. de UNIAPAC.

 

Don Oscar Rodríguez Maradiaga nos habló de la encíclica Cáritas in Veritae (CIV) sobre el desarrollo de la empresa. señalo que la enseñanza social de la Iglesia puede ser útil para otros que carecen de fe o profesan otras creencias. CIV habla de la justicia y el bien común, del desarrollo humano sostenible e integral; sin la caridad, la verdad queda reducida a un ámbito privado. Benedicto XVI hizo una guía práctica y fácil de leer, CIV es una síntesis actualizada de la enseñanza social católica que llama a construir la unidad y solidaridad en el mundo entero.

El segundo día de simposio, seguimos dentro del ACTUAR y en la conferencia IV hablamos sobre los retos de los obispos y los empresarios ante la dinámica económica y social del siglo XXI. El Primer panelista fue Mons. Alvaro Ramazzini, de Guatemala, señalo, que para ser obispo es esencial tener entrañas de misericordia que se conviertan en puente para acercarse al Señor. El obispo debe ser un animador de lo bueno, no apagar la mecha humeante sino “soplar” las cenizas que se pueden prender, siempre hay un rescoldo que puede ser rescatado. Ser animador de una espiritualidad frente a todo lo que oprime al ser humano, ese es el gran reto y desafío de los obispos, en otras palabras es vivir desde el Evangelio, vivir la vocación…ser discípulo de Cristo, más que predicadores.

En la conferencia Magistral, expuso Roberto Servitje, mexicano, presidente del consejo y fundador del GRUPO BIMBO. Comenzó su disertación enfocándose en la centralidad de la persona. Habló de la importancia de ser responsables ante nuestros clientes, proveedores, colaboradores y todos los stakeholders de la cadena productiva. Hay que buscar un clima de fraternidad dentro de la empresa, tratar al personal con justicia y confianza. Las personas van a ser lo que sean sus jefes. Si les permitimos involucrarse en el accionar de la empresa, profundizarán su participación, serán más entusiastas y estarán orgullosos de su empresa. Su testimonio fue sumamente importante para creer que sí se pueden lograr empresas altamente productivas y plenamente humanas.

Cerró la conferencia IV la Dra. Ma. Luisa Aspe, Presidenta del IMDOSOC- México, quién expresó su preocupación sincera de acercarse al mundo de la pobreza. Considera que hay que globalizar la solidaridad para redistribuir la riqueza desde los principios de la justicia social. Habló de vivir con gozo las enseñanzas de la DSI aunque muchas veces va contra-corriente, nos “desinstala”. No sólo ser empresarios cristianos, sino parecerlo, no olvidar la virtud de la austeridad. Ser portadores de la esperanza cristiana, no sólo obispos sino laicos en general, puede ayudarnos a cubrir el déficit de la falta de esperanza.

En la última conferencia, Pascual Rubiani, paraguayo y Ex Presidente de Uniapac Latinoamericana explicó de dónde toma su fortaleza el empresario. Habló de la esperanza cristiana que se basa en el seguimiento a Jesús. Debemos hacer de nuestra vida empresarial un testimonio de la fe gratuita que recibimos de Dios. El Espíritu de Dios se comporta como nuestra respiración, sin él no podríamos llevar una vida espiritual, es el Espíritu Santo quien nos regala la vida.

Para finalizar, uno de los anfitriones hondureños nos regaló una interesante exposición. Mons. Juan José Pineda se refirió a la caridad y dijo que la empresa no es obra de caridad pero si no hay caridad, no cabe ni fe ni esperanza, en ese caso nos podría faltar cierta coherencia en algunas dimensiones de nuestra vida. Se trata de la transmisión de la fe cristiana y como decía Juan Pablo II, los empresarios tienen algo del “buen pastor”. Comentó este panel Monseñor Gregoria Paixao, Obispo Auxiliar de Bahía, Brasil. Transmitió que es lícito que las empresas crezcan y crezcan de forma humanizada, además es perpetuarnos a hijos, nietos y así generación por generación. Y como dijo Pascual, resalta que Dios nos da un tiempo nuevo en el que todo es posible.

Antes de terminar el evento, Juan Manuel Lopez Valdivia y Mons. Juan José Pineda leyeron la Declaración de Tegucigalpa, documento conclusivo del simposio que resume el compromiso del encuentro. Y para terminar los 2 días de trabajo y diálogo, se presentó un video con fotos de todas las actividades vividas en esos días. Pudimos ver las fotos de las conferencias, las misas, los grupos de trabajo, la fiesta y las fotos todos con los amigos.

El jueves por la noche los organizadores locales habían preparado una fiesta típica, con rica y variada comida, buena música y la calidez que los caracteriza. Fue un momento para compartir, hablar y distenderse un rato. Todos los participantes disfrutaron la fiesta. Declaración de Tegucigalpa Fiesta Hondureña. UNIAPAC agradece a GEPROCA -UNIAPAC Honduras- encabezada por Mirko Cuculiza, a todo su equipo que se esmeró por tener todo listo en tiempo y forma; a los participantes miembros de Uniapac y a los que nos acompañaron por primera vez. El XI simposio fue un éxito gracias a todos ustedes!, 84 empresarios y 17 obispos representantes de 13 países latinoamericanos y Estados Unidos.